Hermandad del Buen Suceso
Hermandad de Penitencia y Cofradía de Nazarenos de Nuestro Padre Jesús del Buen Suceso en su encuentro con su Santísima Madre la Virgen de los Dolores en la calle de la Amargura, María Santísima de la Caridad y San Andrés Apóstol

San Andrés
Parroquia de San Andrés Apóstol
Martes Santo
Estación de Penitencia en horario de tarde-noche
1973
Primera Estación de Penitencia en 1974
Roja
Túnica y cubrerrostro de sarga roja, cinturón de esparto y hebilla de cuero.
ICONOGRAFÍA SAGRADA & PATRIMONIO DEVOCIONAL
Los Sagrados Titulares
Nuestro Padre Jesús del Buen Suceso, Nuestra Señora de los Dolores y María Santísima de la Caridad conforman el principal patrimonio devocional de la Hermandad. El misterio representa el encuentro de Jesús con su Santísima Madre en la calle de la Amargura, mientras que María Santísima de la Caridad realiza su Estación de Penitencia bajo palio.
Autor anónimo · Finales del siglo XVII o comienzos del XVIII
Restaurado en varias ocasiones · Última intervención en 1988
Nuestro Padre Jesús del Buen Suceso es una obra anónima fechada entre finales del siglo XVII y comienzos del XVIII. La imagen perteneció a la antigua Cofradía del Santo Crucifijo y aparece ya documentada en sus archivos a comienzos del siglo XVIII.
Tras diversas vicisitudes históricas, la talla fue recuperada para el culto y sometida a diferentes intervenciones. Fue restaurada por Antonio Castillo Ariza, posteriormente por Juan Martínez Cerrillo y, en 1988, por Antonio Bernal Redondo y Francisco Romero Zafra, quienes realizaron un nuevo cuerpo adaptado a su actual iconografía de Nazareno.
Procesiona en el paso de misterio representando el encuentro de Jesús con su Madre en la calle de la Amargura. El Señor aparece cargando con la Cruz camino del Calvario, rodeado por las distintas imágenes que completan la escena procesional.
Obra anónima · Siglo XVII
Restaurada por Miguel Ángel González Jurado · 2003
Nuestra Señora de los Dolores es una Dolorosa anónima de candelero para vestir que forma parte esencial de la escena que da nombre completo a la Hermandad: el encuentro de Nuestro Padre Jesús del Buen Suceso con su Santísima Madre en la calle de la Amargura.
La imagen fue incorporada a la vida procesional de la corporación en la década de 1970 y, durante algunos años, llegó a realizar Estación de Penitencia bajo palio. En 2003 fue restaurada por el imaginero cordobés Miguel Ángel González Jurado.
El mismo autor acometió la renovación de las imágenes secundarias del misterio, realizando San Juan Evangelista en 2003, María Magdalena en 2004, María Salomé y María Cleofás en 2005 y el Cirineo en 2006, configurando progresivamente la escena procesional actual.
Miguel Ángel González Jurado · 1991
Primera Estación de Penitencia · 1991
María Santísima de la Caridad es obra del imaginero cordobés Miguel Ángel González Jurado, realizada en 1991. Se trata de una Dolorosa de candelero para vestir que sustituyó a la anterior imagen de la misma advocación, obra de Joaquín Jesús Sánchez.
La nueva imagen realizó su primera Estación de Penitencia en el mismo año de su incorporación a la Hermandad. Por expreso deseo de su autor, su primera salida procesional comenzó a los sones de la marcha «La Madrugá».
Procesiona cada Martes Santo bajo palio. A lo largo de los años, la Hermandad ha ido enriqueciendo el conjunto con diferentes trabajos de bordado y orfebrería, entre ellos la bambalina delantera diseñada por Rafael de Rueda y diversos elementos incorporados progresivamente al patrimonio de la Virgen.
SEDE CANÓNICA · BARRIO DE SAN ANDRÉS
Parroquia de San Andrés Apóstol
La Iglesia de San Andrés Apóstol es una de las históricas iglesias fernandinas de Córdoba. Sus orígenes se remontan al siglo XIII y el templo fue levantado sobre un espacio vinculado tradicionalmente a la antigua basílica de San Zoilo.
El edificio ha experimentado numerosas transformaciones a lo largo de los siglos. Entre sus elementos más destacados se encuentra la portada gótica del siglo XV y la torre campanario realizada en el siglo XVI por Hernán Ruiz II, cuya composición guarda relación con la torre de la iglesia de San Lorenzo.
La transformación más importante del templo se produjo durante el siglo XVIII, cuando se modificó su orientación y se acometió una importante ampliación bajo la dirección de los maestros Juan y Luis de Aguilar. De su estructura medieval se conservan diferentes elementos, entre ellos espacios cubiertos por bóvedas góticas.
En el interior destaca especialmente el retablo mayor barroco de Pedro Duque Cornejo, además de un notable patrimonio artístico que incluye obras pictóricas vinculadas a Antonio del Castillo y al entorno de la escuela de Céspedes.
Declarada Bien de Interés Cultural en 1985, la Parroquia de San Andrés mantiene una estrecha vinculación con la Semana Santa cordobesa y es actualmente sede canónica de la Hermandad del Buen Suceso, cuya historia se encuentra profundamente unida a la parroquia y a su barrio.

Historia
La Hermandad del Buen Suceso comenzó a tomar forma durante los primeros meses de 1973 gracias a un grupo de antiguos alumnos y allegados del Colegio Parroquial de San Andrés, encabezados por Francisco Naranjo y respaldados por el párroco Manuel Márquez. El 2 de octubre de 1973 quedó aprobada canónicamente la nueva corporación.
La imagen de Nuestro Padre Jesús del Buen Suceso procedía de la antigua Cofradía del Santo Crucifijo y había atravesado diferentes vicisitudes desde su realización entre finales del siglo XVII y comienzos del XVIII. Tras ser recuperada, fue sometida a diferentes intervenciones para incorporarla al nuevo misterio de la Hermandad.
La corporación realizó su primera Estación de Penitencia el Martes Santo de 1974. En aquellos primeros años el misterio presentaba una composición diferente a la actual y llegó a incorporar imágenes procedentes de otras advocaciones, entre ellas un Cirineo realizado a partir de una antigua imagen de San Expedito.
En 1977 se incorporó Nuestra Señora de los Dolores, que durante varios años procesionó bajo palio. En la Cuaresma de 1982 fue bendecida una nueva imagen de María Santísima de la Caridad, obra de Joaquín Jesús Sánchez, que ocuparía el paso de palio hasta comienzos de la década siguiente.
En 1986 se constituyó la primera cuadrilla de hermanos costaleros del paso de misterio y, dos años después, fue aprobado el paso de la cofradía por la Cuesta del Bailío, convirtiéndose este enclave durante años en uno de los puntos más característicos de su recorrido procesional.
En 1991 se incorporó la actual imagen de María Santísima de la Caridad, realizada por Miguel Ángel González Jurado. Ese mismo año se modificó la composición del misterio suprimiéndose la antigua figura del Cirineo que procesionaba desde la primera salida de la Hermandad.
Entre 1994 y 1995 se sustituyó el antiguo hábito nazareno, compuesto por túnica burdeos con cubrerrostro y fajín azules, por la actual indumentaria de túnica y cubrerrostro rojos con cinturón de esparto.
A partir de 2003, Miguel Ángel González Jurado acometió una profunda renovación de la composición escultórica del paso de misterio. Restauró a Nuestra Señora de los Dolores y realizó sucesivamente las nuevas imágenes de San Juan Evangelista, María Magdalena, María Salomé, María Cleofás y el Cirineo.
Durante las décadas siguientes la Hermandad continuó enriqueciendo su patrimonio procesional con nuevas piezas de bordado, orfebrería e insignias. Entre ellas destacan la bambalina delantera del palio diseñada por Rafael de Rueda y los respiraderos bordados realizados por Enrique Ruiz Flores.
En 2023, con motivo del cincuentenario fundacional, la Hermandad celebró una procesión extraordinaria hasta la Mezquita-Catedral de Córdoba. Para esta conmemoración se estrenaron diferentes elementos patrimoniales y los Sagrados Titulares protagonizaron una jornada especialmente significativa dentro de la historia reciente de la corporación.
En la actualidad, la Hermandad del Buen Suceso continúa realizando su Estación de Penitencia cada Martes Santo desde la Parroquia de San Andrés, manteniendo una identidad profundamente vinculada a su barrio y a la representación del encuentro de Cristo con su Madre en la calle de la Amargura.
