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Hermandad de la Buena Muerte

Hermandad de Nazarenos Congregantes del Santísimo Cristo de la Buena Muerte y Nuestra Señora Reina de los Mártires

SEDE CANÓNICA

San Hipólito

Real Colegiata de San Hipólito

JORNADA PROCESIONAL

Madrugada

Estación de Penitencia durante la madrugada del Viernes Santo

FUNDACIÓN

1943

Fundada por un grupo de jóvenes profesionales cordobeses

TÚNICA

Negra

Túnica de cola y cubrerrostro negros con cinturón de esparto.

ICONOGRAFÍA SAGRADA & PATRIMONIO DEVOCIONAL

Los Sagrados Titulares

El Santísimo Cristo de la Buena Muerte y Nuestra Señora Reina de los Mártires constituyen los Sagrados Titulares de la Hermandad. Ambas imágenes fueron realizadas por Antonio Castillo Lastrucci y protagonizan una de las Estaciones de Penitencia de mayor sobriedad de la Semana Santa de Córdoba.

Santísimo Cristo de la Buena Muerte
TITULAR CRISTÍFERO · PASO DE CRISTO
AUTORÍA Y RESTAURACIONES

Antonio Castillo Lastrucci · 1945
Francisco Peláez del Espino · 1984
Miguel Ángel González · 1991

El Santísimo Cristo de la Buena Muerte fue tallado en 1945 por el imaginero sevillano Antonio Castillo Lastrucci. La imagen está inspirada en el Crucificado de la misma advocación de la Hermandad de los Estudiantes de Sevilla, realizado por Juan de Mesa.

La talla fue restaurada en 1984 por Francisco Peláez del Espino y nuevamente en 1991 por Miguel Ángel González.

Procesiona sobre un paso de estilo renacentista realizado en caoba y diseñado también por Antonio Castillo Lastrucci. Entre sus elementos más característicos se encuentran los sistemas de iluminación que la Hermandad alterna entre cuatro faroles o cuatro hachones, asociados simbólicamente a la fe y al dolor ante la muerte redentora de Cristo.

El paso del Santísimo Cristo es portado por 28 costaleros.

Nuestra Señora Reina de los Mártires
TITULAR MARIANA · PASO DE PALIO
AUTORÍA Y RESTAURACIONES

Antonio Castillo Lastrucci · 1945
Francisco Peláez del Espino · 1985
Miguel Ángel González · 1990

Nuestra Señora Reina de los Mártires fue realizada también por el imaginero Antonio Castillo Lastrucci en 1945.

La imagen fue restaurada en 1985 por Francisco Peláez del Espino y en 1990 por Miguel Ángel González.

Procesiona bajo un destacado paso de palio, cuyos bordados son obra de Esperanza Elena Caro y cuya orfebrería fue realizada por Jesús Domínguez. La ficha de la Agrupación lo señala como uno de los conjuntos de palio más completos de Córdoba.

El paso de Nuestra Señora Reina de los Mártires es portado por 35 costaleros.

SEDE CANÓNICA · CENTRO DE CÓRDOBA

Real Colegiata de San Hipólito

La Real Colegiata de San Hipólito, situada en el centro de Córdoba, fue fundada en 1343 por el rey Alfonso XI de Castilla. El templo fue concebido como monasterio y panteón real en agradecimiento por la victoria obtenida en la Batalla del Salado de 1340.

Alfonso XI deseaba que en este lugar descansaran tanto los restos de su padre, Fernando IV el Emplazado, como los suyos propios, otorgando al edificio un importante significado dinástico.

En 1347, el papa Clemente VI elevó el monasterio al rango de colegiata, permitiendo la celebración de oficios solemnes en memoria de los monarcas fallecidos. Las obras avanzaron lentamente y durante los siglos XIV y XV solamente quedaron terminados la cabecera y el crucero.

La construcción del templo no se completó hasta el siglo XVIII, durante el reinado de Felipe V. En esta etapa destacó la intervención del arquitecto Juan de Aguilar y la probable influencia de Tomás Jerónimo Pedrajas.

En 1852, durante el reinado de Isabel II, el templo perdió su rango de colegiata, aunque permaneció abierto al culto. A finales del siglo XIX fue cedido a la Compañía de Jesús, que continúa encargándose de su administración.

En 1994 se llevó a cabo la restauración del exterior del edificio bajo la dirección del arquitecto Arturo Ramírez, recuperándose su aspecto correspondiente al siglo XVIII.

Real Colegiata de San Hipólito. Sede canónica de la Hermandad de la Buena Muerte de Córdoba.

Historia

La Hermandad de la Buena Muerte fue fundada en 1943 por un grupo de jóvenes profesionales, principalmente médicos y abogados pertenecientes a la sociedad cordobesa de la época, con el propósito de enriquecer la Semana Santa de Córdoba.

En su primer cabildo de oficiales se aprobaron los estatutos y se establecieron entre sus principales objetivos la adquisición de los enseres necesarios y la incorporación de una imagen de Cristo Crucificado. Para ello, la Hermandad encargó al imaginero sevillano Antonio Castillo Lastrucci la realización en madera de cedro del Santísimo Cristo de la Buena Muerte. Poco después, el mismo escultor realizó la imagen de Nuestra Señora Reina de los Mártires.

La Cofradía realizó su primera Estación de Penitencia en la madrugada del Viernes Santo de 1946, inaugurando una presencia característica dentro de esta jornada de la Semana Santa cordobesa. En 1951 se incorporó el paso de palio de Nuestra Señora Reina de los Mártires, con orfebrería de Jesús Domínguez y bordados de Esperanza Elena Caro.

En los años 1961 y 1962, las modificaciones realizadas en el itinerario oficial provocaron que la Hermandad trasladara su salida al Viernes Santo por la tarde. En 1964 regresó nuevamente a la madrugada.

En 1978, la negativa de los costaleros profesionales a portar el paso de la Virgen obligó a la Cofradía a afrontar una nueva situación, pasando a depender progresivamente de cuadrillas formadas por hermanos.

En 1982, durante el mandato como hermano mayor de Antonio Miguel Capdevila Gómez, se impulsó una renovación generacional de la Hermandad y una mayor participación de los jóvenes. Durante esta etapa se llevaron a cabo restauraciones de los Sagrados Titulares y del paso del Santísimo Cristo, al tiempo que se fortalecieron las relaciones con otras cofradías.

Durante los años noventa, la corporación celebró su Cincuenta Aniversario Fundacional mediante diferentes cultos y actividades.

En 2004 se aprobó la incorporación de las mujeres como nazarenas, una decisión que se hizo efectiva en 2005. Ese mismo año, la Hermandad participó en una peregrinación jubilar a la Basílica de San Pedro, presidida por Nuestra Señora Reina de los Mártires y realizada en honor de los Santos Mártires cordobeses.

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