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Hermandad de Araceli

Hermandad de María Santísima de Araceli en Córdoba

SEDE CANÓNICA

Nuestra Señora de Araceli

Parroquia de Nuestra Señora de Araceli · Córdoba

CULTOS

Mayo y septiembre

Besamanos durante el mes de mayo y triduo y procesión en septiembre

FUNDACIÓN

1947

La Hermandad surgió en 1947. Sus estatutos y erección canónica datan de enero de 1948.

VINCULACIÓN

Lucena

Nacida entre la colonia lucentina residente en Córdoba y estrechamente vinculada a la devoción aracelitana de Lucena.

ICONOGRAFÍA SAGRADA & PATRIMONIO DEVOCIONAL

El Sagrado Titular

María Santísima de Araceli constituye el centro devocional de la Hermandad cordobesa. La imagen fue realizada por Amadeo Ruiz Olmo buscando reproducir con gran fidelidad a la venerada imagen de Nuestra Señora de Araceli de Lucena.

María Santísima de Araceli
TITULAR MARIANA · PROCESIÓN DE GLORIA
AUTORÍA Y ORIGEN

Amadeo Ruiz Olmo
Realizada a semejanza de la Virgen de Araceli de Lucena
Hermandad erigida canónicamente en 1948

La imagen de María Santísima de Araceli fue realizada por el escultor Amadeo Ruiz Olmo.

Para conseguir que la nueva talla guardara la mayor fidelidad posible con la imagen original de Lucena, el escultor se desplazó hasta el Santuario de María Santísima de Araceli con el objetivo de tomar los apuntes necesarios para su ejecución.

La devoción a la Virgen estuvo presente desde los primeros momentos de la Hermandad, nacida a iniciativa de D. Eloy Caracuel Ruiz-Canela, lucentino afincado en Córdoba.

La primera camarera de la Virgen fue Doña Lourdes Moreno de Molleja, quien junto a D. Eloy Caracuel apadrinó a la imagen.

En sus primeros años, la Hermandad estuvo establecida en la Iglesia de la Compañía. Después de la Semana Santa de 1948 pasó a la Parroquia de Santo Domingo de Guzmán.

Con aquel traslado se llevó también el retablo barroco procedente de la ermita de San Marcos de Lucena, reforzando la vinculación de la corporación cordobesa con la tradición aracelitana de la localidad lucentina.

SEDE CANÓNICA · CÓRDOBA

Parroquia de Nuestra Señora de Araceli

La Parroquia de Nuestra Señora de Araceli es la actual sede canónica de la Hermandad.

La corporación se trasladó a este templo en 1975, después de haber permanecido anteriormente en la Iglesia de la Compañía y en la Parroquia de Santo Domingo de Guzmán.

Desde su llegada, la parroquia se convirtió en el principal centro de la devoción a María Santísima de Araceli en Córdoba y en el punto de referencia para los cultos organizados por la Hermandad.

Actualmente, desde esta sede se celebran sus principales actos religiosos, entre ellos el besamanos del mes de mayo y el triduo y la procesión de septiembre.

Parroquia de Nuestra Señora de Araceli. Sede canónica de la Hermandad de Araceli de Córdoba.

Historia

La Hermandad de Nuestra Señora de Araceli en Córdoba surgió en 1947 por iniciativa de D. Eloy Caracuel Ruiz-Canela, devoto aracelitano natural de Lucena que se encontraba afincado en la capital cordobesa.

En enero de 1948 se redactaron los Estatutos de la nueva corporación y se obtuvo su erección canónica, firmada por el obispo Fray Albino.

En aquel mismo año, la Hermandad impulsó un proyecto destinado a trasladar a la colonia lucentina residente en Córdoba hasta Lucena para participar en la Coronación de María Santísima de Araceli.

Durante sus primeros momentos, la Hermandad estuvo establecida en la Iglesia de la Compañía. Tras la Semana Santa de 1948 se trasladó a la Parroquia de Santo Domingo de Guzmán, llevándose consigo el retablo barroco de la ermita de San Marcos de Lucena.

En 1975, la Hermandad se trasladó definitivamente a la Parroquia de Nuestra Señora de Araceli de Córdoba, donde fue recibida con gran fervor por la comunidad parroquial.

Desde 1981 se celebra una procesión por las calles próximas a la parroquia, acompañada tradicionalmente por un pregón y por un espectáculo de fuegos artificiales.

Actualmente, los principales actos de la Hermandad incluyen un besamanos durante el mes de mayo y la celebración de un triduo y procesión durante el mes de septiembre, manteniendo viva en Córdoba la devoción a María Santísima de Araceli.

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