Hermandad de los Dolores
Real, Venerable e Ilustre Hermandad Servita de Nuestra Señora de los Dolores Coronada y del Santísimo Cristo de la Clemencia

San Jacinto
Iglesia-Hospital de San Jacinto · Plaza de Capuchinos
Viernes Santo
La procesión de Semana Santa forma parte de sus cultos tradicionales
1699
Licencia expedida en Roma el 15 de abril de 1699
Negra
Túnica, cubrerrostro negros y capa de terciopelo negro.
ICONOGRAFÍA SAGRADA & PATRIMONIO DEVOCIONAL
Los Sagrados Titulares
El Santísimo Cristo de la Clemencia y Nuestra Señora de los Dolores Coronada constituyen los Sagrados Titulares de la Hermandad. La devoción a la Virgen hunde sus raíces en los comienzos de la Congregación Servita cordobesa, mientras que el Crucificado quedó incorporado a la corporación durante el siglo XX.
Amadeo Ruiz Olmos · 1938
Donado a la Hermandad en 1939 · Restaurado por Miguel Arjona Navarro en 1984
El Santísimo Cristo de la Clemencia llegó a la Hermandad en 1939 como donación. La imagen había sido tallada en madera un año antes por el escultor valenciano Amadeo Ruiz Olmos.
Representa a Cristo muerto en la Cruz y recibió la advocación de la Clemencia en recuerdo de la denominación que antiguamente había tenido el hospital vinculado a la Hermandad.
La talla es de tamaño natural y transmite una intensa sensación de paz. Sus facciones aparecen relajadas y el semblante presenta una serenidad que hace que Cristo parezca más dormido que muerto.
Procesionó por primera vez en 1949 y fue restaurado en 1984 por el imaginero cordobés Miguel Arjona Navarro.
La imagen fue restaurada en 2009 por REGESPA, bajo la dirección de Enrique Ortega y Rosa Cabello.
Juan Prieto · 1719
Coronación Canónica · 9 de mayo de 1965
La imagen de Nuestra Señora de los Dolores fue encargada en 1717 al escultor cordobés Juan Prieto. La primera talla realizada por el artista no satisfizo a la Hermandad al considerar que no expresaba adecuadamente el dolor que se buscaba.
En 1719, Juan Prieto entregó la imagen que actualmente recibe culto. La Virgen, de tamaño natural, representa el dolor de María ante la Pasión de su Hijo y combina una profunda compasión con una expresión serena y majestuosa.
Desde entonces se convirtió en centro de una extraordinaria devoción en Córdoba, especialmente durante la celebración del Viernes de Dolores.
Uno de los principales hitos de su historia tuvo lugar el 9 de mayo de 1965, cuando fue coronada canónicamente en una ceremonia presidida por el cardenal Bueno Monreal. A lo largo de los siglos ha recibido la veneración de numerosas personalidades civiles, religiosas y culturales.
Nuestra Señora de los Dolores fue restaurada en 2008 por REGESPA, bajo la dirección artística de Enrique Ortega y Rosa Cabello.
SEDE CANÓNICA · PLAZA DE CAPUCHINOS
Santuario de Nuestra Señora de los Dolores. Antigua Iglesia Hospital de San Jacinto
La Iglesia-Hospital de San Jacinto, situada en la emblemática plaza de Capuchinos de Córdoba, es un edificio de importante valor histórico y religioso estrechamente relacionado con la devoción mariana y con la actividad asistencial.
Su origen se sitúa en el siglo XVIII. La construcción comenzó en 1707 bajo el impulso del padre Francisco de Posadas, destacado predicador dominico, y estuvo relacionada con el establecimiento en Córdoba de la Congregación de los Siervos de María, los Servitas.
El conjunto fue creado para acoger a la congregación servita y fomentar el culto a Nuestra Señora de los Dolores, una advocación que alcanzó un profundo arraigo en la espiritualidad cordobesa.
El edificio destaca especialmente por sus dos portadas barrocas, realizadas durante el primer tercio del siglo XVIII. Sus líneas sobrias y elegantes reflejan la arquitectura propia de aquella época y se integran en el entorno histórico citado por la fuente.
En el interior recibe culto Nuestra Señora de los Dolores, realizada por Juan Prieto en 1719 y coronada canónicamente en 1965. Desde sus orígenes, el conjunto combinó su función religiosa con una importante labor asistencial como hospital destinado a atender a enfermos y personas necesitadas.
Actualmente, la Iglesia de San Jacinto continúa siendo uno de los grandes centros de devoción de Córdoba, especialmente durante el Viernes de Dolores, cuando miles de fieles acuden a venerar a la Virgen.
Por decreto del obispo de Córdoba, D. Demetrio Fernández González, de 13 de mayo de 2022, la Iglesia Hospital de San Jacinto fue declarada Santuario de Nuestra Señora de los Dolores, como reconocimiento a más de tres siglos de historia devocional y de peregrinación mariana en torno a la imagen de la Virgen de los Dolores, conocida popularmente como la “Señora de Córdoba”. Desde entonces, la sede canónica de la Hermandad recibe oficialmente la denominación de Santuario de Nuestra Señora de los Dolores (Antigua Iglesia Hospital de San Jacinto).

Historia
La Hermandad de Nuestra Señora de los Dolores de Córdoba hunde sus raíces en el siglo XVIII, cuando nació la Congregación de Nuestra Señora de los Dolores como Tercera Orden Servita. Su fundación fue posible gracias a una licencia expedida en Roma por el general Juan Francisco María Poggi el 15 de abril de 1699, en una época en la que la ciudad mostraba una especial devoción hacia esta advocación mariana.
En 1717, la Congregación encargó al escultor Juan Prieto una imagen de la Virgen. Aquella primera obra fue rechazada al considerar que no reflejaba adecuadamente el semblante doloroso deseado. Dos años después, en 1719, Prieto entregó la talla que continúa venerándose en la actualidad y que dio comienzo a una creciente devoción hacia Nuestra Señora de los Dolores en Córdoba.
A lo largo de los siglos, la Hermandad ha conservado diferentes cultos y tradiciones. Entre ellos destacan la celebración del Viernes de Dolores, la procesión durante la Semana Santa, los septenarios celebrados durante la Cuaresma y en septiembre y la festividad del 15 de septiembre. Hasta avanzado el siglo XX también se celebraba la fiesta de San Felipe Benicio, acompañada de procesión y fuegos artificiales.
Junto a estos cultos se han transmitido distintas prácticas piadosas, entre ellas el rezo de la Corona Dolorosa, estrechamente relacionado con la Orden de los Siervos de María.
El Viernes de Dolores constituye una de las jornadas más importantes para la Hermandad. Durante ese día, la Iglesia-Hospital de San Jacinto permanece abierta desde la madrugada hasta bien entrada la noche y la plaza de Capuchinos recibe a numerosos fieles que acuden a visitar a la Virgen, considerada popularmente la «Señora de Córdoba».
Durante la mañana se celebra la Fiesta de Regla, presidida por el obispo y con presencia de las autoridades locales, en una jornada que se ha convertido en una de las manifestaciones devocionales más señaladas de la ciudad.
Uno de los grandes hitos de la historia de la Hermandad fue la Coronación Canónica de Nuestra Señora de los Dolores el 9 de mayo de 1965, presidida por el cardenal Bueno Monreal. El acontecimiento congregó a decenas de miles de cordobeses y permanece como uno de los grandes momentos religiosos vividos en Córdoba.
A lo largo de su historia, la imagen ha recibido la veneración de reyes, príncipes, jefes de Estado, cardenales y obispos, consolidándose como uno de los grandes símbolos de fe y devoción de la ciudad de Córdoba.
